Cómo prepararse para las alergias de primavera
La recomendación es visitar anticipadamente a un especialista para enfrentar los efectos negativos de la rinitis alérgica, como inflamación de la mucosa nasal e infecciones virales asociadas. También es fundamental saber a qué alergeno la persona está sensibilizada a través de un test cutáneo o prick test.
Congestión y aumento de la mucosidad nasal, estornudos, enrojecimiento, lagrimeo de los ojos y picazón, son algunos de los síntomas más visibles de las alergias, las que tienen su mayor expresión durante la primavera.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la alergia es una reacción exagerada frente a la exposición a sustancias extrañas al organismo y representa la cuarta enfermedad más relevante en el mundo. Además, la OMS estima que para el año 2050, la mitad de la población estará afectada por algún tipo de alergias.
Actualmente, ya hay personas que sufren rinitis alérgica o asma todo el año. Según la Dra. Elisa Pereira –inmunóloga de Clínica Los Andes– esto se debe a que están sensibilizadas a alérgenos como el epitelio (o caspa de las mascotas), ácaros del polvo, hongos que proliferan con la humedad (y se encuentran dentro de las casas o en la tierra húmeda), además de la contaminación ambiental producida por las construcciones que levantan partículas de polvo, entre otros.
La especialista señala que, si bien las alergias respiratorias no son hereditarias, “hay una predisposición genética y se hereda la probabilidad de presentarla durante la vida”.
En relación a los tratamientos con fármacos, la Dra. Pereira explica que estos son sintomáticos, es decir solo alivian los síntomas y una vez que se dejan de tomar, vuelven a aparecer.
¿Pero existen tratamientos que curen definitivamente las alergias respiratorias?
Está la inmunoterapia, que consiste en exponer en forma paulatina, por un período prolongado y en dosis estandarizadas al paciente al alérgeno que le produce los síntomas y al cual muestra mayor sensibilización (ejemplo polen de pasto). Con esto se logra que el sistema inmune «tolere» el alérgeno y no reaccione frente a él ante nuevas exposiciones. El tratamiento se realiza por 3 años y dura aproximadamente entre 10 y 15 años la respuesta. Aclara que es importante consultar con un inmunólogo, ya que en el caso de la rinitis alérgica los pacientes pueden presentar inflamación de la mucosa nasal y sobre infecciones virales asociadas, situación parecida con las personas asmáticas, que pueden progresar en su asma a largo plazo.
